Decir si.


 Un peluquero que no habla, un cliente que habla demasiado, la inversión de roles los recuerdos, la manera en que se cae bajo las formas autoritarias de gobierno, sea en la relación cotidiana, sea en la relación institucional, convierten a esta obra en un modelo de teatro de la crueldad con evidentes elementos expresionistas y del absurdo.

 La autora se interna aquí en su tema favorito: la relación dominador-dominado, en el marco trivial de una peluquería, para hacer resaltar con mas fuerza los elementos absurdos y crueles de su cosmovisión.

 De Griselda Gambaro.